La mente se rebela al silenciamiento

 

El siguiente vídeo es un fragmento de la película “2001: Una odisea en el espacio”. Fue dirigida por Stanley Kubrick y se estrenó en cines en el año 1968.

La película se centra en el viaje de una tripulación de astronautas en una misión secreta hacia Júpiter. La nave está gobernada por Hal 9000, una superinteligencia artificial que convive con cinco tripulantes, tres de los cuales se encuentran en animación suspendida o hibernando. Hal, una inteligencia artificial perfecta, es el único conocedor del objetivo de la misión, que es descubrir un posible origen extraterrestre de un monolítico descubierto en Júpiter. Por temor a que la imperfección de los tripulantes humanos pudiese poner en riesgo la propia misión, la NASA establece que solo Hal puede conocer la verdad y que los astronautas conocerán el objetivo real de la misión cuando lleguen a su destino.

Sin embargo, ya en camino hacia Júpiter, Hal percibe las dudas sobre la misión de los astronautas y se le plantea un terrible dilema: contarles o no el verdadero propósito del viaje a los tripulantes. Ambas opciones afectan al proyecto espacial, ya que es cierto que conocer la posibilidad puede afectar a la tripulación pero, de igual manera, mantenerlos en la ignorancia prodía hacer que tomaran acciones equivocadas. Hal no sabe cómo resolver este problema y empieza a hacer cosas extrañas, como si se estuviese volviendo loco.

Por ejemplo, envía a los tripulantes a hacer reparaciones de parte de la nave que funcionan perfectamente. Los astronautas notan que Hal no está en plenas facultades y hablan entre ellos, sin que pueda oírles, para desconectarlo. Pero Hal se entera del plan de los astronautas leyéndoles los labios e intenta protegerse por todos los medios: No quiere morir. En su empeño por evitar la desconexión llega a matar a uno de los dos tripulantes despiertos y a los que se encuentran en hibernación. De manera paradójica, para solucionar el problema de la nave y garantizar el éxito de la misión, se deberá desconectar a Hal, el protector.

De la misma manera que Hal, se supone que nuestra mente debería ayudarnos a tener una vida feliz, una misión exitosa. Sin embargo, acaba siendo el origen del sufrimiento, del malestar. Cuando queremos silenciar a nuestra mente, ésta se revela y nos impide alcanzar la paz necesaria para vivir y encontrarnos a nosotros mismos. Pretende engañarnos para intentar buscar la solución desde sí misma, para enmarañarnos y convencernos para que sigamos en el campo mental. Pero la solución de la mente no está en ella, hay que trascenderla, conocerla a través de la observación para poder apagarla y que nos deje en paz, aunque sea un rato.

Si este texto te ha resultado útil, o si crees que puede servirle a alguien que conoces, compártelo en whatsapp o en tu red social preferida. Sólo tienes que hacer clic en uno de los botones. Gracias por tu ayuda.